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martes, 24 de abril de 2018 a las 12:40

Los dueños del Sanatorio Alemán de Concepción y el desafío que se avecina tras la explosión

Tres muertos y más de cuarenta heridos dejó la explosión ocurrida el sábado en la Clínica Sanatorio Alemán de Concepción, aparentemente, según las primeras informaciones, por una "fuga de gas". El mal estado en que quedó el recinto con una historia de 123 años no solo ha significado un duro golpe para las familias de las víctimas, sino que ha puesto en un escenario impensado a los socios detrás del recinto y que recuerda un episodio que vivieron hace cuatro años.  En 2014, una crisis financiera estuvo al borde de acabar con el sueño que hace un siglo hacían realidad Guillermo Geisswein y el doctor Richard Burmeister. Ese año, el entonce dueño del establecimiento de salud, la Corporación Sanatorio Alemán, solicitó la quiebra. Es ahí cuando las familias Álvarez y Conrads, junto al grupo Gamma Capital -hoy Kinza-, conformado por Patricio Fernández, Andrés Fuentes y Carlos Marín, llegaron en rescate de la clínica con un aporte de US$15 millones, y compraron el 98% de la sociedad para dejar el dos 2% restante en control de la corporación.  Son ellos quienes ahora, a pocos años de haber adquirido el Sanatorio Alemán, y sin aún estar completamente recuperados de la cuasi quiebra, deberán enfrentar un nuevo desafío: reconstruir el establecimiento considerando además el daño a la imagen del Sanatorio Alemán que este hecho puede significar. Tanto la familia Álvarez como Conrads, tienen presencia en el directorio del centro de salud privado que hoy funciona al 30% de su capacidad. En ese sentido, una de las controladoras Mónica Álvarez aclaró a El Mercurio que "los daños (en infraestructura) son menores a los que inicialmente habíamos estimado". Y si bien, aún no hay una cuantificación económica, sostuvo que "hay zonas como la Urgencia, que tienen muy poco daño y estimamos que deberíamos demorar una semana en la reposición de vidrios y la limpieza (...) En otras zonas, que están más comprometidas, tenemos cronogramas de actividades de aproximadamente 45 a 60 días", por lo que no habría daños estructurales graves. Otra arista es la investigación que está llevando a cabo el Ministerio Público para intentar establecer qué originó la explosión, y determinar las responsabilidades del hecho que terminó con la vida de Rodrigo Bastidas Sáez, Víctor Salazar Rebolledo y Alexandra Villegas Mora.

El video protagonizado por Patricio Canales, prevencionista de riesgos del recinto, quien aseguraba que se podía reingresar a la clínica, después de que se reportara olor a gas que antecedió al estallido, ha sido otra situación que salió en el camino. El video y la instrucción dada por el funcionario serán parte de la indagatoria. Con todo, desde el Sanatorio Alemán aseguraron la continuidad laboral de sus más de mil trabajadores, incluido el prevencionista de riesgos.