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domingo, 02 de agosto de 2020 a las 20:05

Segun fuente INE, de forma inédita desempleo masculino supera al femenino y tasa nacional llegaría a 22,8% sin ley de protección laboral

En medio de los efectos del covid-19 y las repercusiones económicas de la pandemia, el desempleo en Chile escaló hasta 12,2% en el trimestre móvil abril-junio, una cifra 4,9 puntos porcentuales mayor a la tasa de desocupación del mismo periodo de 2019 y el porcentaje más alto desde julio de 1987. Así, en 12 de las 16 regiones del país el desempleo se ubicó en los dos dígitos, donde Coquimbo destaca por ser la macrozona con el peor registro: 14,7%. En general, los datos expuestos este viernes por el INE revelaron que en el plazo de un año se destruyeron 1.780.000 puestos de trabajo.

Durante su exposición, la directora de la entidad estadística, Sandra Quijada, remarcó otro dato inédito: "Por primera vez tenemos que la tasa de desocupación de los hombres alcanza el 12,6%, siendo mayor que la tasa de desocupación de las mujeres que es 11,7%". Lo anterior, de acuerdo a Quijada, "se explica básicamente porque la caída en la ocupación de las mujeres es un poco más fuerte, así como también las personas que están fuera del mercado laboral". De acuerdo al informe del INE, el desempleo de las mujeres (11,7%) creció 3,9 puntos porcentuales en doce meses, producto de la disminución de 20,1% de la fuerza de trabajo, en menor medida a la baja de 23,5% de las ocupadas. Al mismo tiempo, las desocupadas se expandieron 20,7%, incididas exclusivamente por las cesantes (33,7%).

Por su parte, las tasas de participación y ocupación se situaron en 41,2% y 36,3%, retrocediendo 11,4 pp. y 12,2 pp., en forma respectiva. Las mujeres fuera de la fuerza de trabajo tuvieron un alza de 26,7%, influidas por las inactivas potencialmente activas o fuerza de trabajo potencial y por las inactivas habituales Respecto a la tasa masculina (12,6%), ésta aumentó 5,7 pp. en un año, a raíz del descenso de 11,9% de la fuerza de trabajo, en menor magnitud a la baja de 17,3% registrado por los ocupados. Por su parte, los desocupados variaron de forma positiva en 61,7%, incididos únicamente por los cesantes. Las tasas de participación y ocupación alcanzaron 63,1% y 55,2%, reduciéndose 10,1 pp. y 13 pp., en cada caso. Los hombres fuera de la fuerza de trabajo tuvieron un incremento de 40,5%, influidos por los inactivos potencialmente activos y por los inactivos habituales.