Dueño de terrenos socavados en Viña del Mar dice que inmobiliaria es víctima y apunta al MOP

Sergio Ramírez, exdueño de la inmobiliaria Reñaca Norte, que desarrolló parte de la urbanización sobre el campo dunar que conecta Viña del Mar y Concón, negó que los dos socavones generados allí tengan que ver de alguna manera con esa construcción.

Esta semana, la ministra de Obras Públicas, Jessica López, señaló en Cooperativa que si bien las autoridades tienen responsabilidad en este caso, al haber entregado permisos para edificar en esa zona, «las empresas también tienen algo que decir no es posible hacer cualquier proyecto».

Ramírez, quien todavía es propietario de los terrenos, replicó a la secretaria de Estado que «no es la obra de la urbanización que falló. No tiene que ver con (la empresa) Reñaca Norte. Esta es una víctima. Todo el loteo es una víctima».

«Todos tienen como estrategia hablar de las dunas y como si eso fuera algo único, cuando en todo el mundo por siglos se ha hecho lo mismo (…) pero el agua destruye cualquier cosa, y a las dunas más rápido, porque se licúa», enfatizó.

De acuerdo a la propietaria original de los terrenos, Reconsa, vendió ese lote a Reñaca Norte en la década de los 90, empresa que luego encargó edificar el edificio Kandinsky -el más afectado- a Besalco y vendió los departamentos. En tanto, el dañado colector de aguas lluvia fue construido por esta última en 2005, con planos aprobados por la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) ese mismo año.

Sin embargo, Ramírez precisó que su inmobiliaria sólo encargó la parte del colector que pasa por el lote de siete hectáreas de su propiedad, pero que ya estaba afecta a la servidumbre (gravamen aplicado a un predio en utilidad de otro de distinto dueño) impuesta a Reconsa, para permitir la evacuación de aguas en otras áreas del sector.

Así las cosas, cedió la servidumbre que exigía la autoridad, confiando en que el diseño y la fiscalización fueron aprobados por los departamentos técnicos del MOP, dado que el proyecto sobre su loteo sólo habría aportado el 4% del caudal que el colector soportaba.

Por tanto, Ramírez se manifestó sorprendido tras verificar en el sitio de la DOH que, según los planos, al colector original le fueron añadiendo más carga, al punto de que colapsó con el último sistema frontal.

«Viene toda un área de Concón, adicional, que baja con otro conector que se encajona al nuestro es una aberración, una arbitrariedad; tú no te pones en ese caso cuando cediste una servidumbre. Eso fue lo que pasó: el proyecto (del colector) está firmado por todo el Ministerio y dejó que lo hicieran para evacuar las aguas de la ciudad», acusó.

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