En el marco del inicio del año escolar y académico de este año 2026, el director del Área de Educación de Santo Tomás Copiapó, Guillermo Aranda Barahona, entregó algunas recomendaciones prácticas para que niños, niñas, adolescentes y jóvenes enfrenten de manera positiva y organizada el retorno a clases durante el mes de marzo.
En el marco del inicio del año escolar y académico año 2026, Santo Tomás Copiapó, a través de su Área de Educación, entregó una serie de recomendaciones orientadas a apoyar a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en su proceso de retorno a clases durante el mes de marzo.
El término de las vacaciones representa un periodo de adaptación que implica retomar rutinas, horarios y responsabilidades académicas. Frente a este escenario, desde la institución enfatizan la importancia de comenzar con anticipación la reorganización de los hábitos diarios, especialmente en lo relacionado con los horarios de sueño, alimentación y uso de dispositivos electrónicos.
El director del Área de Educación de Santo Tomás Copiapó, Guillermo Aranda Barahona, señaló que “el regreso a clases no solo implica preparar útiles o uniformes, sino también acompañar emocionalmente a los estudiantes. Es fundamental generar espacios de diálogo en el hogar, escuchar sus inquietudes y reforzar su confianza frente a los nuevos desafíos que enfrentarán”.
Asimismo, el directivo destacó que quienes inician nuevas etapas, como primero básico, enseñanza media o educación superior, pueden experimentar mayores niveles de ansiedad, por lo que el acompañamiento familiar y el establecimiento de metas realistas resultan clave para favorecer una adaptación positiva.
“Invitamos a las familias a retomar progresivamente las rutinas una o dos semanas antes del ingreso a clases, promoviendo hábitos saludables que contribuyan a la concentración y al bienestar integral. Un buen descanso, una alimentación equilibrada y una actitud positiva pueden marcar una diferencia significativa en el desempeño académico”, agregó Aranda.
Desde Santo Tomás Copiapó reiteraron el llamado a asumir este periodo como una oportunidad para fortalecer la autonomía, la responsabilidad y la motivación de niños y jóvenes, entendiendo que cada estudiante vive este proceso de manera distinta y requiere apoyo acorde a sus necesidades.