El príncipe Guillermo y la princesa Kate Middleton protagonizaron una intensa jornada institucional en London marcada por varios actos públicos y por un emotivo regreso para la princesa. La agenda incluyó una visita a la Royal National Lifeboat Institution, así como un recorrido por dos conocidas cervecerías de la llamada Bermondsey Beer Mile, una popular zona dedicada a la elaboración de cerveza artesanal en la capital británica.
La primera parada del día estuvo cargada de simbolismo. La princesa regresó al lugar donde realizó su primera aparición oficial hace quince años, cuando todavía no había asumido el título que hoy ostenta. La visita coincidió además con el 25º aniversario de la institución en el río Támesis, lo que convirtió el acto en una ocasión especial tanto para la organización como para la familia real.
Los príncipes se reunieron con trabajadores y voluntarios dedicados a las labores de rescate en el río. La Royal National Lifeboat Institution es conocida por su labor de salvamento marítimo en todo el Reino Unido y cuenta con equipos especializados que intervienen en emergencias acuáticas, incluida la actividad en el Támesis, uno de los ríos más transitados del país. Tras esta primera actividad, la jornada continuó en otro escenario muy diferente. Los príncipes de Gales se desplazaron a la zona conocida como Bermondsey Beer Mile, un popular recorrido en el sur de London que reúne varias cervecerías artesanales y que se ha convertido en un punto de referencia para los aficionados a la cerveza.
Durante el recorrido, la pareja visitó dos de los establecimientos más conocidos de la zona con el objetivo de conocer de primera mano el proceso de elaboración de la cerveza artesanal. En un ambiente relajado, ambos conversaron con los responsables de las cervecerías y observaron distintas fases del proceso de producción.
El momento más distendido llegó cuando los príncipes se animaron a participar en algunas de las tareas de elaboración y servicio. En las bodegas, la princesa de Gales se subió a un barril para remover la bebida mientras preguntaba con humor: “¿Qué estoy haciendo?”. Instantes después, dirigiéndose a su marido, añadió entre sonrisas: “Te gusta la sidra, ¿verdad?”, apoyando su mano en su rodilla. “Soy sidrero, me gusta la sidra. Crecí tomando sidra en el West Country”, respondió el hijo de Carlos III con total naturalidad, según recogió la revista Hello Magazine.
La conversación dio paso a una pequeña cata de sidras organizada para la pareja, en la que pudieron probar distintas variedades elaboradas en la región. Como era de esperar, el príncipe Guillermo decidió probar todas las opciones disponibles e incluso llegó a beber media pinta. La princesa, sin embargo, optó por no hacerlo. Durante la conversación con la propietaria del establecimiento, Hannah Rhodes, Kate Middleton explicó el motivo. “Desde mi diagnóstico no he bebido mucho alcohol”, confesó. En lugar de cerveza o sidra, la princesa prefirió tomar un refresco.
Al explicar su decisión, añadió: “Es algo de lo que tengo que ser mucho más consciente ahora”. Se trata de la primera vez que la princesa habla públicamente sobre este aspecto desde que en 2024 se conociera su diagnóstico médico y, un año después, se confirmara la remisión de la enfermedad. La jornada concluyó con un momento especialmente dulce. Durante la visita, la princesa de Gales tuvo la oportunidad de hablar sobre otra de sus aficiones personales: la apicultura. Aprovechando la conversación, probó un poco de miel directamente de un frasco mientras comentaba: “Si la sacas de la colmena a principios del verano, sabe muy diferente”, según recoge Daily Mail.
Al explicar algunos detalles del proceso de recolección, añadió: “Si se retira cuando está húmeda, es un proceso de fermentación natural de todos modos”. La escena dio pie a una broma del príncipe Guillermo, quien comentó entre risas: “Sabe mucho de abejas. Ten cuidado con lo que… usted dice, puede que le corrijan”.