Con sabrosas historias, aromas inolvidables, productos propios y degustaciones con recetas ancestrales, finalizó el proyecto “Saberes que Alimentan: Cocina Patrimonial de los Pueblos Originarios de Atacama”, iniciativa que buscó difundir y posicionar a la cocina ancestral de los pueblos originarios de Atacama.
El proyecto realizado por la Corporación Pro Patrimonio, Cultura y Turismo de Atacama, fue financiado por el Fondo de Fortalecimiento de Organizaciones Patrimoniales 2025, reuniendo a representantes de la gastronomía de los pueblos originarios; Collas, Diaguitas y Changos, además de personas con un gran conocimiento en la gastronomía local, cultures de la cocina ancestral e historiadores de Caldera.
Andrea Arancibia, representante de la CORPRO Atacama y responsable del proyecto: Sabores que Alimentan, Cocina Patrimonial de Pueblos Originarios; comentó que: «El objetivo del proyecto es el rescate de los saberes culinarios de nuestros pueblos originarios para preservarlos y difundirlos en la comunidad atacameña, mediante talleres intensivos de cocina, una muestra gastronómica abierta a la comunidad y un recetario ilustrado impreso con las recetas creadas, conjugando distintos elementos relacionados a la gastronomía de los pueblos originarios y personas interesadas en la gastronomía desde distintos ámbitos ligados al territorio.
Uno de los objetivos fue realizar un rescate, por un lado, de memorias, a través de personas mayores, que tenía conocimientos de preparaciones y de productos que son parte de la identidad alimentaria de Atacama, vinculando también, la experiencia de las nuevas generaciones, gracias al apoyo de una antropóloga y de una destacada cocinera, ambas con experiencia en la investigación de la gastronomía regional, logrando generar un vínculo patrimonial entre comunidades Diaguitas, Collas y Changas, identificando productos naturales que son comunes, otros desconocidos, recetas que se han mantenido en el ámbito familiar, secretos que van desde las abuelas, las tías, y no solo de mujeres, sino que también de hombres interesados en la cocina y descubrir eso, fue muy enriquecedor para el proyecto. También se generó una red que permitirá que los participantes puedan comercializar sus productos en los servicios turísticos, a través de la creación del recetario ilustrado que incluye productos que no son consumidos comúnmente por los atacameños, como el alga, por ejemplo, que encontramos en toda nuestra costa.
Alejandro Martín, director regional de Sernatur, comentó «La verdad es que ha sido un tremendo proyecto, por eso también nos hicimos parte y estamos acá en el cierre, en la finalización porque es una deuda que tenemos en Atacama y particularmente con los pueblos originarios en términos gastronómicos, de darle identidad a lo que queremos mostrar a través de la gastronomía hacia el turismo es fundamental. Qué mejor que los turistas puedan vivir la experiencia y adicional de eso la experiencia ancestral de las recetas, los productos locales y la identidad preparados por las mismas personas que los han llevado durante generaciones. Así que estamos muy contentos, esperamos que esto siga avanzando y que podamos el día de mañana tener cada vez más ofertas, que se pueda comercializar, que efectivamente vaya avanzando”.
Por su parte, Iván Saldivia, encargado de la Oficina Municipal de los Pueblos Originarios, expresó “Como oficina indígena ha sido importante para nosotros poder coordinar con este proyecto y enlazarnos un poco también, sobre todo por este relato que cuenta el proyecto de vincular la cordillera con la costa, que es un tránsito natural que hace el agua, a través de los grandes ríos, de los grandes hielos que llegan hasta el mar. Este vínculo natural ya existe y poder vincularlo con la gastronomía, que es un patrimonio y también una memoria de los pueblos, nos parece súper relevante”.
La región de Atacama es privilegiada y la independencia alimentaria se tiene que fomentar, y la sustentabilidad de la gastronomía también, porque muchas veces las familias van olvidando las tradiciones culinarias, y mediante este Proyecto, justamente se buscó dar a conocer recetas ancestrales, como por ejemplo la presentación el pescador artesanal conocido como “Merele”, un taltalino, radicado en Caldera, un chango de tomo y lomo, quién dio a conocer diversos productos que se hacen y platos a partir del congrio, por ejemplo, algo que no es muy conocido, como es el paté del hígado del congrio un verdadero manjar, y que muy pocas personas han tenido el placer de probarlo y esos son secretos, que quedan solo en el ámbito familiar o de una comunidad como la Changa, y que hoy día se están difundiendo y compartiendo con otras comunidades, que enriquecen el acervo gastronómico de la región de Atacama.
Los talleres estuvieron a cargo de la antropóloga, Javiera Palacios, la chef atacameña, Gabriela Torres, y el coordinador del proyecto Rodrigo Terreros, quienes realizaron conversatorios, exposiciones visuales, exhibiciones de documentales, muestra gastronómica con variadas preparaciones de recetas de personas de pueblos originarios de la región de Atacama, rescatando los productos naturales, pero con un enfoque adaptado a los tiempos. Los talleres tuvieron el propósito de promover el consumo de alimentos saludables que forman mucho parte de la dieta de los pueblos originarios, generando un recetario que les permita difundir y comercializar sus preparaciones. A través de este proyecto los integrantes de la Corporación Pro Patrimonio, Cultura y Turismo de Atacama, buscan potenciar productos locales y visibilizarlos para que puedan vincularse con el mercado gastronómico, porque cada día más, la gente valora el consumo de alimentos ancestrales.