Comando Central de EEUU desvió seis buques y dijo que ningún barco cruzó el bloqueo a los puertos de Irán

El Comando Central de Estados Unidos aseguró que durante las primeras 24 horas de su operación naval en el estrecho de Ormuz, ningún buque logró atravesar el bloqueo impuesto a los puertos de Irán. Según el parte oficial, más de 10.000 marineros, infantes de marina y aviadores estadounidenses participan en la misión, respaldados por más de una docena de buques de guerra y decenas de aeronaves desplegadas en la zona.

El objetivo de la operación es impedir el tránsito marítimo hacia y desde instalaciones portuarias iraníes. “Durante las primeras 24 horas, ningún buque logró pasar el bloqueo estadounidense”, indicó el comando militar, que también informó que seis embarcaciones mercantes acataron las órdenes de las fuerzas navales y dieron la vuelta para reingresar a un puerto iraní en el Golfo de Omán.

Las autoridades militares subrayaron que la medida se está aplicando de forma “imparcial” a buques de todas las nacionalidades que intentan entrar o salir de puertos iraníes, incluyendo aquellos ubicados en el Golfo Pérsico y en el propio Golfo de Omán.

Al mismo tiempo, el Comando Central enfatizó que sus fuerzas continúan garantizando la libertad de navegación en rutas estratégicas clave, particularmente en el Estrecho de Ormuz, para los buques que se dirigen hacia o desde puertos no iraníes. La operación representa uno de los mayores despliegues navales recientes en la región y refuerza la presión internacional sobre Teherán, en un contexto de creciente confrontación que amenaza con impactar el comercio energético global.

Por su parte, la plataforma de seguimiento marítimo MarineTraffic confirmó que dos petroleros dieron media vuelta en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz poco después de la entrada en vigor del bloqueo marítimo impuesto por Estados Unidos, en una señal temprana del impacto inmediato de la medida sobre el tráfico energético global.

Según los datos de la firma, el petrolero Rich Starry, de 188 metros de eslora, revirtió su curso en cuestión de minutos tras aproximarse al estrecho. La embarcación había zarpado desde Sharjah Anchorage el 13 de abril, navegaba cargada —con un calado reportado de 11,3 metros— y tenía como destino China. Un segundo buque, el petrolero Ostria, de 175 metros, también cambió de dirección tras acercarse al punto de paso, en una maniobra que refuerza la cautela de los operadores marítimos ante la nueva situación en la zona.

El Estrecho de Ormuz, por donde circula una parte sustancial del petróleo comercializado a nivel mundial, se ha convertido nuevamente en un foco de tensión, mientras navieras y compañías energéticas evalúan riesgos, costos y posibles desvíos de rutas. El repliegue de estas embarcaciones se produce en paralelo al despliegue militar estadounidense destinado a restringir el acceso a los puertos de Irán, lo que podría derivar en disrupciones en el suministro energético global si la situación se prolonga en el tiempo.

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