Con la presencia de vecinas y vecinos participantes del Encuentro Comunitario de Nantoco, Lundin Mining Candelaria desarrolló una jornada en terreno para observar el comportamiento de la tronadura realizada en la Fase 13 de la mina a cielo abierto.
La actividad reunió principalmente a representantes de la comunidad educativa de la Escuela Paul Harris de Nantoco —entre ellos profesores, apoderados y alumnos—, junto con agricultores del sector, quienes presenciaron directamente el desarrollo de la tronadura y pudieron plantear sus consultas. Durante la jornada, uno de los aspectos más destacados fue el comportamiento de la tronadura, que resultó prácticamente imperceptible para los asistentes, lo que fue especialmente valorado por la comunidad.
Esta iniciativa forma parte de los monitoreos comunitarios que impulsa la compañía, orientados a generar espacios de información directa, transparente y basada en la experiencia en terreno.
Al respecto, el Gerente de Desempeño Social de Lundin Mining Candelaria, Sergio Molina, destacó el valor de este tipo de instancias para acercar la operación a la comunidad. “Nosotros hemos coordinado con distintas áreas operacionales, para que sean los propios equipos quienes presenten a la comunidad lo que estamos haciendo. La recepción ha sido muy positiva, porque no existen antecedentes de este tipo de instancias, donde los equipos se acercan con una actitud abierta, empática y dispuesta al diálogo”.
El ejecutivo agregó que este trabajo ha permitido avanzar en la construcción de relaciones más cercanas y sostenidas en el tiempo y explicó que “esto nos permite hacernos cargo de manera responsable de las preocupaciones de la comunidad y construir un canal de diálogo permanente, que es clave para fortalecer la confianza”, explicó.
En el contexto del desarrollo de la Fase 13 de la mina a cielo abierto, Sergio Molina relevó el trabajo desplegado para abordar las inquietudes del entorno. “Con la Fase 13 hemos tenido un desafío importante y por eso hemos impulsado encuentros comunitarios abiertos, más allá de los espacios tradicionales. Esto nos ha permitido construir confianza y generar una relación más directa con la comunidad”, indicó.
En tanto, Janine Ordenes, profesora encargada de la Escuela Paul Harris manifestó que “la tronadura se sintió muy poquitito, fue como un pequeño golpe, pero mínimo y se levantó muy poca tierra. Candelaria se ha preocupado de la comunidad, de la localidad, buscando nuevas tecnologías para que estas puedan aminorar el impacto a la localidad”.
Por su parte, Juan José Chiapa, agricultor del sector, indicó que “yo he estado participando de las actividades que está haciendo Candelaria en el sentido de la información que ha estado entregando durante el último año. Estoy tremendamente interesado para saber qué es lo que va a suceder con los nuevos proyectos que tiene Candelaria y hoy prácticamente no se vio nada, se sintió un pequeño ruido”.
La jornada también permitió visibilizar el trabajo coordinado de los equipos de Candelaria junto a la empresa colaboradora Orica, quienes han implementado mejoras técnicas orientadas a optimizar el proceso de tronadura y reducir sus impactos.
Estas instancias se enmarcan en el cumplimiento de la normativa vigente y en los compromisos asumidos por la compañía en sus resoluciones de calificación ambiental y reafirman su voluntad de avanzar junto con las comunidades con una gestión basada en la transparencia, el diálogo y la mejora continua.