Tras cinco meses sin Maduro, Venezuela aún espera el alivio económico y político

Con un dólar que sube a diario, protestas semanales por salarios y un chavismo que retiene el control gubernamental, Venezuela cumple cinco meses sin Nicolás Maduro y una realidad que para muchos no ha cambiado, pese a la operación militar que sacó del poder al líder chavista y que en opinión de Donald Trump ha traído alegría a los ciudadanos.

Tras el impacto inicial de la operación estadounidense del pasado 3 enero, los venezolanos no ven un alivio económico pese a la participación de Washington en áreas como el petróleo y la minería, mientras que el destino político del país -bajo la conducción de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez- sigue siendo una incógnita.

Y aunque la flexibilización de las sanciones estadounidenses ha permitido sellar acuerdos petroleros con inversionistas y ha facilitado el retorno del país a organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), los anuncios económicos van por un carril ajeno al bolsillo de la gente y el bienestar real sigue ausente, según testimonios recogidos por EFE.

Las garantías, libertades y la democracia, en opinión de la ciudadanía, también son una deuda pendiente: «Este es un gobierno de transición que, hasta ahora, favorece a los intereses de los Estados Unidos. El pueblo no ha alcanzado plenamente ni su libertad ni su democracia», indicó Luis Laguado, de 79 años y jubilado de la Universidad Simón Rodríguez, de Caracas.

Laguado participaba el viernes pasado en una protesta por pensiones dignas ante un «insuficiente» aumento de las bonificaciones para jubilados y trabajadores activos, establecidas en 70 y 240 dólares mensuales, respectivamente, según lo anunciado a fines de abril por Rodríguez.

En Venezuela, la canasta básica alimentaria supera los 700 dólares mensuales y su costo se encarece cada mes al ritmo de una devaluación constante. Tan solo en los primeros cinco meses de este año, la moneda nacional se devaluó 45%, más de la mitad de todo lo registrado durante el 2025, cuando se depreció un 8%. Hasta abril, el país acumulaba una inflación de 90%.

Lejos de las proyecciones optimistas sobre un repunte económico y el anuncio de reestructuración de una deuda externa estimada en hasta 170.000 millones de dólares, y hasta del comentario del presidente Trump sobre una supuesta alegría del pueblo venezolano, para Laguado la realidad se mide en la calle y sigue siendo «muy grave».

«El único que baila es él, pensando que en noviembre va a ganar las elecciones con el voto de los ciudadanos latinos», apuntó.

La misma apreciación expresó el vendedor de café Ronny Oropeza, de 66 años: «No creo que haya mejorado nada, todo lo contrario, ha empeorado porque el dólar sigue subiendo», lamentó.

Oropeza señala que Trump está «mal informado» y que en la realidad, los venezolanos «económicamente» están «peor» que en enero y políticamente no saben «qué es lo que va a pasar».

Son 151 días sin Maduro y las demandas para una nueva convocatoria a elecciones se intensifican bajo la premisa del artículo 234 de la Constitución que establece que las faltas temporales o absolutas del presidente de la República se suplirán por el vicepresidente ejecutivo hasta por 90 días, prorrogables por decisión del Parlamento por el mismo periodo de tiempo.

Pero el Legislativo, controlado por el chavismo, guarda silencio y la Administración Rodríguez ha dejado en segundo lugar el debate, mientras mantiene el respaldo de un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que también le es afín y que legitimó su nombramiento, eludiendo la fijación de plazos electorales y dejando en manos de «otros órganos del Estado» la calificación jurídica de la ausencia de Maduro.

Bajo este escenario, la oposición mayoritaria, liderada por María Corina Machado, y Edmundo González Urrutia, acompañados por EE.UU, propusieron una negociación política con el gobierno de Rodríguez a fin de lograr elecciones.

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