El acuerdo firmado entre Israel y Líbano intenta cerrar un capítulo de más de cuatro décadas de constante conflicto, si se toma como referencia histórica la aparición en 1982 del grupo terrorista Hezbollah que responde a las órdenes de Irán.
Israel sufrió sistemáticos embates de Hezbollah desde Líbano, y decidió ocupar la zona sur de su territorio para aplacar la ofensiva del grupo proiraní, que coordinaba sus esfuerzos bélicos con la OLP y después con Hamas.
El conflicto permanente entre Israel y Líbano facilitaba la estrategia de Irán en Medio Oriente, y Donald Trump planteó a Benjamín Netanyahu -líder israelí- y Joseph Aoun -presidente del Líbano- un posible acuerdo de paz que tuviera como principal finalidad anular la existencia de Hezbollah.
Marco Rubio -secretario de Estado- medió la desconfianza sistemática de Israel y Líbano, y en cuatro días de intensas negociaciones en Washington logró cerrar un acuerdo bilateral inédito para Medio Oriente.
Pero Hezbollah rechazó el acuerdo, e Irán afirmó que viola el Memorando de Entendimiento (MOU) que hace dos semanas consensuó con Estados Unidos.
“Todo es nulo y sin efecto. Es una humillación, una desgracia, y la renuncia a la soberanía”, aseguró Naim Qassem, líder de Hezbollah.
La interpretación que hizo el terrorista Qassem no se ajusta al texto del MOU. El punto 1 del Memorando, textual, sostiene lo siguiente:
“Los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán y sus aliados en la guerra actual, al firmar este MOU, declaran la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo en el Líbano, y se comprometen a partir de ahora a no iniciar ninguna guerra ni operación militar el uno contra el otro y a abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza el uno contra el otro y asegurando la integridad territorial y la soberanía del Líbano. El acuerdo final confirmará la terminación permanente de la guerra en todos los frentes, incluyendo en el Líbano y otras disposiciones de este párrafo».
Hezbollah es una organización terrorista que depende de Irán, y el acuerdo firmado entre Israel y Líbano tiene como principal objetivo terminar con este grupo fundamentalista.
El ejército libanés no tiene suficientes recursos ni preparación para enfrentar a Hezbollah, y Estados Unidos a través del CENTCOM (United States Central Command) apoyará todas las operaciones que ejecute para eliminar al grupo terrorista pro iraní.
El respaldo del CENTCOM será logístico y con información de inteligencia. No desplegará tropas de Estados Unidos en el terreno, pero actuarán como observadores para determinar si Hezbollah retrocede e Israel respeta las zonas que por un tiempo ocupará en territorio libanés.
El acuerdo entre Israel y Líbano tiene un anexo secreto al que pudo acceder Infobae.
El punto 5 del anexo se refiere a un denominado “Grupo de Coordinación Militar”, que tendría las siguientes funciones:
“Se establecerá un Grupo de Coordinación Militar trilateral con el objetivo de facilitar la coordinación indirecta entre las partes, prevenir incidentes, gestionar la desescalada y supervisar la implementación del acuerdo”.
La arquitectura del acuerdo bilateral implica que Estados Unidos apoyará todas las operaciones militares del Líbano, actuará como mediador ante posibles diferencias entre Netanyahu y Aoun, y determinará si se cumplen las etapas del plan para obturar la amenaza de Hezbollah, que es apoyado por Irán y rechaza el proceso de paz.