El actor, que en 2026 había confirmado que estaba libre de cáncer, falleció en Australia a los 78 años, según informó su familia mediante un comunicado.
La industria cinematográfica perdió este lunes a uno de sus rostros más emblemáticos. Sam Neill, actor neozelandés reconocido mundialmente por protagonizar Jurassic Park, murió a los 78 años en Sídney, Australia.
La noticia fue confirmada por su familia mediante un comunicado en el que explicaron que su fallecimiento fue «repentino e inesperado» y que el intérprete estuvo acompañado por sus seres queridos durante sus últimos momentos.
«La pérdida fue repentina e inesperada», señalaron sus cercanos, quienes además pidieron respeto por su privacidad mientras enfrentan el difícil momento.
Su muerte generó una profunda conmoción porque apenas unos meses antes había compartido una noticia esperanzadora sobre su salud.
En marzo de 2023, Neill reveló públicamente que había sido diagnosticado con un linfoma no Hodgkin, específicamente un linfoma T angioinmunoblástico en estadio tres, una enfermedad que él mismo describió como «feroz y agresiva».
Tras un largo tratamiento, que incluyó una innovadora terapia CAR-T, el actor anunció en abril de 2026 que los exámenes confirmaban que ya no existían rastros del cáncer.
«Me acaban de hacer una tomografía y no hay cáncer en mi cuerpo, eso es algo extraordinario», declaró en ese entonces.
La propia familia confirmó que Sam Neill permanecía libre de cáncer al momento de su fallecimiento, por lo que la enfermedad no fue la causa directa de su muerte.
Su partida provocó inmediatos homenajes alrededor del mundo.
El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, lo calificó como «uno de los grandes», destacando su enorme aporte para posicionar al cine neozelandés a nivel internacional.
n tanto, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, aseguró que «se ganó un lugar especial en los corazones de los australianos», resaltando la dignidad con la que enfrentó su enfermedad.
También actores como Richard E. Grant, Alan Cumming, Daisy Ridley, la cantante Kylie Minogue y el comediante Russell Howard expresaron públicamente su tristeza por la partida del intérprete.
Además de su exitosa carrera en el cine, Sam Neill construyó un importante patrimonio gracias a diversos negocios y proyectos personales.
De acuerdo con estimaciones de medios especializados, su fortuna alcanzaba entre 18 y 20 millones de dólares, producto de más de cinco décadas de trabajo en la industria del entretenimiento.
Uno de sus negocios más exitosos fue Two Paddocks, un reconocido viñedo ubicado en Central Otago, Nueva Zelanda, que fundó en 1993 utilizando parte de las ganancias obtenidas con Jurassic Park.
Con el paso de los años, el proyecto creció hasta convertirse en una prestigiosa viña especializada en pinot noir, con una producción cercana a las 6.000 cajas anuales y ventas internacionales.