Estudio alerta sobre el peligro de eliminar el azúcar de la dieta alimenticia

Especialistas coinciden en que el principal mensaje es evitar las dietas extremas y privilegiar una alimentación balanceada.

Durante los últimos años, la reducción del consumo de azúcar ha ocupado un lugar central en las recomendaciones nutricionales. Sin embargo, un estudio presentado recientemente en ENDO 2026, el congreso anual de la Sociedad de Endocrinología de Estados Unidos, plantea una reflexión distinta: eliminar completamente la sacarosa de una dieta baja en grasas también podría generar efectos no deseados sobre la salud intestinal y el metabolismo.

La investigación, desarrollada por científicos del Instituto de Diabetes Dasman, en Kuwait, evaluó durante 16 semanas a dos grupos de ratones alimentados con dietas bajas en grasa. Un grupo recibió sacarosa, el otro tuvo una dieta libre de azúcar. El último grupo desarrolló alteraciones en el control de la glucosa, resistencia a la insulina, desequilibrios en la microbiota intestinal, inflamación intestinal y cambios asociados al hígado graso, sin presentar diferencias significativas en el peso corporal respecto al grupo control.

Si bien los autores advierten que se trata de un estudio preclínico y que sus resultados no deben extrapolarse directamente a personas, los hallazgos apuntan hacia una idea ampliamente respaldada por la nutrición moderna: el equilibrio suele ser una estrategia más adecuada que las restricciones absolutas.

“Incluir un poco de azúcar en la alimentación, dentro de un contexto o patrón alimentario prudente, en el que el azúcar añadida en alimentos y preparaciones no sobrepase el 5% de las calorías diarias, puede ser considerado saludable. Incluso, puede mejorar la adherencia a planes de alimentación saludables. En una dieta de 1.800 calorías, ese 5% representa el equivalente a aproximadamente cuatro cucharaditas de azúcar al día.”, explica Carolina Pye, nutricionista y docente de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de las Andes

Desde la industria alimentaria también advierten que el debate no debería centrarse en eliminar completamente determinados ingredientes, sino en promover hábitos alimentarios responsables.

«La alimentación saludable debe entenderse de manera integral. El azúcar puede formar parte de una dieta equilibrada cuando se consume con moderación. Más que eliminar alimentos específicos, el desafío está en educar sobre porciones, frecuencia de consumo y estilos de vida saludables.», señala Javiera Cardemil, Jefa de Comunicaciones e Impacto Social de Empresas Iansa.

Los especialistas coinciden en que el estudio no modifica las recomendaciones actuales de reducir el consumo de azúcares libres cuando este es excesivo, pero sí invita a mirar la alimentación desde una perspectiva más amplia, donde la calidad global de la dieta y el equilibrio entre nutrientes resultan determinantes para la salud.

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en whatsapp
WhatsApp