La firma advierte un explosivo aumento de los delitos violentos en farmacias durante el primer semestre y llama a reforzar la seguridad en torno a productos de alto valor de reventa, como los dermocosméticos.
Durante los primeros seis meses de este año se registraron 1.800 eventos delictuales en farmacias a nivel nacional, según datos de ALTO. Del total de casos reportados, más del 95% corresponde a hurtos y a robo hormiga, delitos que en su mayoría se concentran en un tipo de producto muy específico: la dermocosmética.
Cremas, sueros y otros productos de dermocosmética se han transformado en el objetivo preferido de bandas de delincuentes organizados. De acuerdo con Eduardo Hernández, gerente legal de ALTO, este fenómeno respondería a un cambio en el comportamiento de quienes cometen estos delitos.
“Se podría estar dando un escenario de mayor apetito por el riesgo; el botín que está detrás es lo suficientemente atractivo para tomar ese riesgo”, señala. Según explica el ejecutivo, los grupos delictuales buscan productos que sean fáciles de revender y que tengan un alto valor en el mercado, características que cumplen a cabalidad los dermocosméticos.
“Los productos por excelencia que buscan sustraer estas bandas de delincuentes corresponden a productos de alto valor, de alta reventa o de facilidad para la reventa, en donde encontramos, probablemente con un porcentaje muy significativo, los productos de dermocosmética. Lo más interesante de esos productos es el tamaño, el alto costo que tienen en el mercado y también la alta demanda que presentan en mercados más bien ilícitos o secundarios”, enfatiza.
Los dermocosméticos mantienen un alto stock en las farmacias, con precios que pueden llegar a los $80.000 por unidad. Sin embargo, estos mismos productos suelen encontrarse a mitad de su valor en redes sociales o en puestos de comercio informal, lo que evidencia la existencia de un mercado paralelo alimentado por la mercadería sustraída.
Delitos violentos al alza
Durante los últimos años, ALTO ha desarrollado un trabajo en conjunto con las grandes cadenas de farmacia para analizar estos casos y la posterior ejecución de acciones penales. En ese sentido, más allá del volumen de casos, lo que más preocupa a la firma es el aumento sostenido de los delitos violentos asociados a estos hechos. Al comparar las cifras con las registradas en 2025, los robos con intimidación crecieron un 185%, los robos con violencia aumentaron un 500% y los robos con fuerza se incrementaron en un 585%.
Según Eduardo Hernández, “lo realmente relevante, y lo que uno puede decir que es preocupante, es el incremento respecto a los delitos violentos, en donde específicamente vamos a encontrar que los robos con intimidación crecen un 185%, los robos con violencia registran un aumento de un 500% en comparación a 2025, y los robos con fuerza un aumento de 585%”
Parte de estos hechos han sido atribuidos a la denominada banda de los «dermochorros», cuyos integrantes han estado vinculados a una serie de hurtos y robos de productos de dermocosmética en distintas comunas del país.
“Algunos de los integrantes de la banda de los dermochorros se encuentran en prisión preventiva a la espera de un juicio, pero también, a partir de la información que tenemos disponible, sabemos que ciertos brazos de esa misma organización siguen operando hoy, es decir, tienen la capacidad de reorganizarse, de rearmarse y de seguir cometiendo este tipo de delitos”, dice el gerente legal de ALTO.
Las comunas más afectadas
De acuerdo con los datos de ALTO Chile, la comuna con más delitos registrados en farmacias es Las Condes, con 142 eventos reportados. Le siguen Ñuñoa, con 119 casos, y La Reina, con 115 episodios. También destacan Maipú, Huechuraba y Pudahuel entre las comunas con mayor incidencia de este tipo de delitos.
Frente a este panorama, ALTO reitera la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad en farmacias y otros establecimientos que comercializan productos de alto valor de reventa, además de avanzar en una mayor coordinación entre el retail y las policías para enfrentar a organizaciones criminales que se reorganizan con rapidez.