Con 30 mil nuevos cupos, un tope de 6.000 UF y vigencia hasta mayo de 2028, el proyecto busca que más personas y familias puedan avanzar en la compra de su primera vivienda en mejores condiciones.
El Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo presentaron ante el Congreso Nacional un proyecto de ley que amplía el subsidio a la tasa de interés hipotecaria y la garantía estatal del Fondo de Garantías Especiales (Fogaes) para la compra de la primera vivienda. La iniciativa suma 30 mil nuevos cupos, hasta alcanzar un total de 80 mil; eleva de 4.000 a 6.000 UF el valor máximo de las viviendas que pueden acceder al beneficio; y extiende su vigencia por 12 meses, hasta el 31 de mayo de 2028.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, resaltó que “esto permitirá prolongar la rebaja de la tasa, aproximadamente del 4% al 3%, sumar 30 mil nuevos cupos y ampliar el beneficio a viviendas de hasta UF 6.000, llegando a un grupo social más amplio, incluida la clase media. Junto con la exención del IVA a las viviendas nuevas, son dos políticas que se potencian para reactivar con fuerza el sector y generar beneficios para la población”.
Asimismo, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Ivan Poduje, destacó la iniciativa presentada hoy y recordó que durante el segundo semestre se lanzará el nuevo subsidio Tramo 4.000, una herramienta que ampliará las alternativas para que más familias puedan acceder a una vivienda propia.
“El Tramo 4.000 estará operativo durante el segundo semestre. Esperamos lanzarlo entre octubre y noviembre, con un cupo inicial de 5.000 subsidios. Hemos visto una altísima demanda y, al complementarlo con el FOGAES, creemos que será un instrumento muy exitoso para impulsar la compra de viviendas. Además, el nuevo subsidio DS 4.000, que se abrirá durante el último trimestre del año, fortalecerá aún más el apoyo a la clase media, ya que podrá combinarse con la garantía estatal que entrega el FOGAES”, señaló el ministro.
El beneficio funciona de manera simple. Al comprar una primera vivienda nueva con crédito hipotecario, el subsidio reduce la tasa de interés y, con ello, el monto mensual del dividendo. A esto se suma la garantía estatal, que respalda parte del financiamiento ante la institución financiera y puede facilitar el acceso al crédito con un pie menor, sujeto a la evaluación crediticia correspondiente.
Desde su puesta en marcha, el beneficio ha registrado una alta demanda. El proyecto busca asegurar su continuidad y sumar 30 mil nuevos cupos para personas y familias que están evaluando la compra de su primera vivienda.
El aumento del tope a 6.000 UF también amplía el universo de viviendas nuevas que pueden acceder al beneficio. Según el Informe Nacional Inmobiliario de la Cámara Chilena de la Construcción, este nuevo límite abarca el 88,1% de la oferta actualmente disponible en el país. En la práctica, esto amplía las alternativas para que más personas y familias puedan avanzar en la compra de su primera vivienda.
Esta ampliación se complementa con la exención transitoria del IVA para la compra de viviendas nuevas, contemplada en el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social. Actualmente, el precio de una vivienda nueva incorpora un componente asociado a este impuesto. Cuando entre en régimen la medida, ese componente tributario dejará de aplicarse durante el período establecido, contribuyendo a reducir el costo de adquisición.
Un ejemplo permite dimensionar su efecto: para una vivienda de 5.000 UF, financiada a 25 años con un crédito equivalente al 90% de su valor, el dividendo mensual bajaría desde aproximadamente $950 mil a $850 mil con la ampliación del Fogaes, y a cerca de $770 mil al combinarse con la exención del IVA. Considerando como referencia que el dividendo no supere el 25% de los ingresos, el ingreso mensual requerido para el hogar se reduciría desde $3,8 millones a cerca de $3,1 millones. En un hogar con dos ingresos equivalentes, esto representa una disminución desde $1,9 millones a aproximadamente $1,5 millones por persona.
En conjunto, ambas medidas se complementan para mejorar las condiciones de acceso a la primera vivienda: una contribuye a reducir su precio y la otra hace más conveniente el financiamiento hipotecario. Así, más personas y familias podrán avanzar en la compra de una vivienda propia.
Esta iniciativa forma parte de la agenda económica del Gobierno para fortalecer el crecimiento, impulsar la inversión y promover la creación de empleos, junto con ampliar las oportunidades para las familias.