El huracán Isaias llevó a Florida a declarar el estado de emergencia en 25 condados, ordenar evacuaciones en zonas costeras y suspender clases en varios distritos del Panhandle. El ciclón avanzaba este jueves 8 de octubre sobre el golfo de México con rumbo a la costa norte estadounidense, donde amenazaba con provocar marejada ciclónica, lluvias intensas, inundaciones, cortes de electricidad y posibles tornados. Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, el sistema podía acercarse a tierra entre la noche del viernes 9 y la madrugada del sábado 10 de octubre.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó la orden ejecutiva 26-202, que habilita la movilización de recursos estatales y la coordinación con autoridades locales antes de la llegada del fenómeno. La declaración incluye áreas de la franja noroccidental del estado y la región de Big Bend, donde los condados comenzaron a ajustar los planes de evacuación, la apertura de refugios y la suspensión de actividades educativas, de acuerdo con la oficina del gobernador.
Isaias se convirtió en el primer huracán de la temporada atlántica de 2026 después de una etapa de baja actividad en el océano. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos había anticipado una temporada por debajo del promedio en el Atlántico debido a las condiciones asociadas a El Niño, que incrementan la cizalladura del viento y dificultan la organización de los ciclones tropicales.
El pronóstico oficial indicaba que Isaias podía fortalecerse sobre las aguas cálidas del golfo de México antes de aproximarse a la costa. El Centro Nacional de Huracanes proyectó que el ciclón podría llegar al litoral como un huracán de categoría 2, aunque aclaró que la intensidad final y el punto de ingreso a tierra dependían de la evolución de la circulación atmosférica durante las siguientes horas.
La zona bajo aviso de huracán abarcaba desde Ocean Springs, en Misisipi, hasta el límite entre los condados de Bay y Gulf, en Florida. Ese tramo incluye la costa de Alabama y ciudades como Gulf Shores, Orange Beach y el área de Mobile, además de comunidades del Panhandle floridano cercanas a Pensacola, Fort Walton Beach, Destin y Panama City. Según el Centro Nacional de Huracanes, las condiciones de huracán podían afectar esa franja desde el viernes.
El sistema también podía impactar zonas del sureste de Luisiana, aunque allí el principal riesgo estaba vinculado con lluvias, crecidas y marejada ciclónica. Las autoridades meteorológicas advirtieron que las consecuencias del ciclón no se limitarían a la línea costera: las precipitaciones podían extenderse hacia Alabama, Georgia, el valle de Tennessee, Carolina del Norte y Carolina del Sur durante el fin de semana.