La muerte de Jennifer Runyon Corman impactó especialmente a quienes compartieron con ella etapas clave de su carrera y vida personal.
Su hija, Bayley Corman, escribió en redes sociales que “todas las mejores partes de mí vienen de ti” y agregó que daría cualquier cosa por un día más juntas.
La actriz falleció el 6 de marzo de 2026 a los 65 años, tras una breve lucha contra el cáncer.
Jennifer Runyon Corman fue reconocida por su trabajo en televisión y cine, con papeles como Gwendolyn Pierce en la primera temporada de la comedia Charles in Charge y como la estudiante sometida a pruebas paranormales en la película Ghostbusters (1984).
Durante su trayectoria, trabajó también en producciones como Another World, Murder, She Wrote, Quantum Leap y Beverly Hills, 90210, y personificó a Cindy Brady en el especial televisivo A Very Brady Christmas, en una carrera recordada por varias generaciones.
La confirmación del fallecimiento fue comunicada por Erin Murphy, actriz y amiga cercana, conocida por su papel de Tabitha Stephens en la serie Bewitched.
“Algunas personas sabes que serán amigas tuyas incluso antes de conocerlas. Ella era una persona especial. Te voy a extrañar, Jenn. Mis pensamientos están con tu familia y tus hermosos hijos”, compartió Murphy en un mensaje público.
El anuncio oficial también se publicó en la cuenta de Facebook de la propia Runyon Corman, donde la familia señaló que “este viernes pasado nuestra querida Jennifer falleció. Fue un camino largo y arduo que terminó con ella rodeada de su familia”.
En los últimos meses, la actriz permaneció acompañada de su círculo más íntimo.
Willie Aames, compañero en Charles in Charge, la describió como más que una amiga: “Era mi querida amiga, mi musa y mi apoyo. Compartimos Navidades en familia, vacaciones, fines de semana, almuerzos y cenas… Hicimos espectáculos juntos, pero sobre todo, nos reímos”.
Aames confesó que verla “desvanecerse estos últimos meses fue uno de los momentos más difíciles de mi vida” y sostuvo que “nadie podrá llenar el enorme vacío que ha quedado en nuestros corazones… nunca”.
En 1991, Runyon contrajo matrimonio con Todd Corman, entrenador de baloncesto y colaborador en la industria del cine y la televisión, con quien tuvo dos hijos: Wyatt y Bayley.
En una entrevista de 2016, Jennifer relató que dejó la profesión “para criar a mis hijos, nos fuimos de Hollywood y nos mudamos a Idaho y Oregón”, aunque regresó en años recientes para cuidar a sus padres.