La Guardia Revolucionaria iraní informó que interceptó tres buques que intentaban transitar por el estrecho de Ormuz, y añadió que la ruta está cerrada a los buques que viajan desde y hacia puertos “pertenecientes a aliados y simpatizantes de los enemigos sionistas-estadounidenses”.
Tras las mentiras del corrupto presidente estadounidense que afirmaba que el estrecho de Ormuz estaba abierto, tres buques portacontenedores de diferentes nacionalidades fueron interceptados tras una advertencia de la Armada de la Guardia Revolucionaria”, declaró la Guardia en su sitio web Sepah News.
“Se prohíbe el movimiento de cualquier buque desde y hacia puertos de origen pertenecientes a aliados y simpatizantes de los enemigos sionistas-estadounidenses, a cualquier destino y a través de cualquier corredor”, agregó.
La firma de inteligencia de mercado energético Kpler informó que había identificado dos buques portacontenedores pertenecientes a la empresa china COSCO que intentaron cruzar el estrecho frente a la costa de Irán, pero que tuvieron que dar la vuelta.
Según el comunicado, los dos buques habían permanecido varados en el Golfo desde el inicio de la guerra, desencadenada por los ataques estadounidenses e israelíes del 28 de febrero.
“Este es el primer intento de cruce de este tipo por parte de una gran naviera desde el comienzo del conflicto”, declaró la analista de datos Rebecca Gerdes, de Kpler.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el jueves la prórroga hasta el 6 de abril de su ultimátum a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, bajo amenaza de destruir la infraestructura energética iraní.
La decisión, comunicada en la red Truth Social, responde a una solicitud formal del régimen iraní y extiende en diez días el plazo inicial, que vencía este viernes. Trump afirmó que “las conversaciones continúan y, pese a las declaraciones erróneas de los Medios de Noticias Falsas y de otros, van muy bien”.
El sábado pasado, Trump había dado a Irán 48 horas para reabrir el estratégico paso marítimo, por donde circula una quinta parte del petróleo mundial, advirtiendo de una posible destrucción de centrales eléctricas si no se cumplían sus demandas.
Posteriormente, el presidente estadounidense amplió el margen de negociación en varias ocasiones, argumentando avances en las conversaciones iniciadas a inicios de la semana. El nuevo plazo fue fijado para el lunes 6 de abril a las 20:00 horas de Washington (00:00 GMT del martes 7).
La Casa Blanca sostiene que Irán demostró gestos de buena voluntad al permitir el tránsito de diez petroleros estadounidenses por el estrecho de Ormuz. Según Trump, la apertura parcial del paso marítimo responde a una “súplica” iraní para alcanzar un acuerdo, mientras las negociaciones siguen en marcha. El presidente señaló que la extensión del ultimátum dependería de la evaluación de su equipo negociador, integrado por el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner.
Durante una reunión de gabinete, Witkoff informó de “fuertes señales” de disposición al diálogo por parte de Teherán y confirmó que Washington entregó, a través de la mediación de Pakistán, una propuesta de 15 puntos para poner fin al conflicto.
El ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, ratificó la existencia de “conversaciones indirectas” entre ambos países, con Islamabad como intermediario. Irán respondió oficialmente al plan estadounidense, exigiendo garantías de no repetición y que cualquier acuerdo afecte “a todos los frentes”, incluyendo Líbano e Irak.