Los robots humanoides continúan ampliando sus capacidades y ahora dieron un nuevo paso que hasta hace poco parecía reservado únicamente para los humanos. La empresa Unitree Robotics presentó una demostración en la que su robot humanoide G1 aparece desplazándose sobre patines en línea y patinando sobre hielo con un nivel de equilibrio y coordinación que sorprendió incluso dentro de la industria tecnológica.
Las imágenes difundidas por la compañía muestran al robot realizando movimientos complejos mientras mantiene la estabilidad en superficies especialmente difíciles para cualquier máquina. El G1 no solo avanza sobre ruedas o hielo, sino que también ejecuta giros, cambios de dirección, piruetas e incluso una voltereta sin perder el control del cuerpo.
El avance representa un nuevo hito en el desarrollo de robots humanoides, un sector que en los últimos años ha mostrado progresos acelerados en movilidad, inteligencia artificial y control dinámico.
En un video publicado por Unitree Robotics, el robot comienza desplazándose sobre dos ruedas integradas mientras inclina su cuerpo hacia adelante y mueve los brazos de manera coordinada para mantener el equilibrio. La escena recuerda más a una persona patinando que a una máquina tradicional.
Posteriormente, el humanoide realiza maniobras más complejas, incluyendo giros rápidos y una voltereta completa que termina con un aterrizaje estable antes de continuar avanzando.
Más adelante, el robot aparece utilizando patines en línea convencionales. Allí demuestra todavía más precisión: cambia de dirección, levanta una pierna mientras gira y ejecuta movimientos similares a pequeños pasos de baile sin perder estabilidad.
Sin embargo, uno de los momentos que más llamó la atención ocurre sobre el hielo. El G1 logra deslizarse con suavidad mientras realiza giros continuos similares a los de un patinador artístico. Todo esto sin caídas visibles ni interrupciones bruscas en el movimiento.
Uno de los mayores desafíos de la robótica humanoide siempre ha sido el equilibrio dinámico. Caminar, correr o reaccionar ante cambios repentinos del terreno exige cálculos extremadamente precisos en tiempo real.
En superficies inestables como el hielo o los patines, el nivel de dificultad aumenta considerablemente porque cualquier error mínimo puede provocar una caída.
Lo que diferencia al robot G1 es su sistema híbrido de movilidad. En lugar de depender únicamente de piernas mecánicas, Unitree combinó ruedas y articulaciones humanoides dentro de un mismo diseño. Esto le permite alternar entre desplazamientos rápidos y movimientos más adaptables según el entorno.
Según la compañía, este enfoque busca unir lo mejor de dos mundos: la eficiencia energética y velocidad de los robots con ruedas, junto a la capacidad de adaptación que ofrecen los robots con patas.
En la práctica, el resultado es un humanoide capaz de moverse rápidamente sobre superficies planas y mantener equilibrio incluso en situaciones complejas.
El robot humanoide G1 fue diseñado como una plataforma para entrenamiento e implementación de inteligencia artificial. Esto significa que puede recopilar datos de sus propios movimientos, aprender mediante simulaciones y aplicar esos conocimientos en escenarios reales.
El sistema cuenta con hasta 19 grados de libertad distribuidos en distintas partes del cuerpo, lo que le permite realizar movimientos mucho más naturales y flexibles.
Cada brazo dispone de siete grados de libertad y puede cargar objetos de hasta tres kilogramos. Además, incorpora una cintura flexible que ayuda al equilibrio durante maniobras dinámicas.
En cuanto a visión, el G1 utiliza una cámara binocular ubicada en la cabeza junto con cámaras adicionales en las muñecas, lo que le permite analizar tanto el entorno general como tareas de precisión.
La versión más avanzada del robot funciona con un módulo NVIDIA Jetson Orin NX, capaz de ofrecer hasta 100 TOPS de potencia de cálculo, una capacidad necesaria para procesar información y tomar decisiones instantáneas durante movimientos complejos.
La batería puede alcanzar hasta seis horas de autonomía, aunque esto depende de la intensidad de uso y de las tareas que realice.