Síntomas de depresión podrían detectarse antes por un exámen de sangre

La depresión es un trastorno de la salud mental que afecta el estado de ánimo, los pensamientos y el comportamiento. Puede causar tristeza persistente y pérdida de interés en las actividades diarias.

Ahora, la investigación científica encuentra nuevas maneras de comprender esa afección, especialmente en adolescentes y jóvenes.

Un estudio publicado en The Journals of Gerontology, Series A, muestra que la sangre puede revelar señales importantes sobre la salud mental.

Al analizar el envejecimiento de ciertos glóbulos blancos, los científicos, que pertenecen a diferentes instituciones de los Estados Unidos, detectaron pistas ligadas al ánimo y los pensamientos, mucho antes de que los síntomas físicos aparezcan. Este aporte es clave porque la depresión es uno de los problemas de salud mental más frecuentes.

A nivel mundial, se calcula que alrededor del 5,7% de los adultos sufre depresión, lo que representa más de 330 millones de personas en todo el planeta.

En adolescentes, puede manifestarse como tristeza intensa, irritabilidad, pérdida de interés en actividades, cambios de sueño o apetito y dificultad para relacionarse.

La depresión no es simplemente estar triste unos días. Es un trastorno que afecta cómo la persona piensa, siente y actúa, y puede causar aislamiento, problemas para concentrarse y alteraciones en el sueño o el peso.

Puede provocar ansiedad, sensación de inutilidad y, en casos graves, pensamientos de no querer vivir. No es una debilidad ni algo que se supera solo con fuerza de voluntad; suele requerir tratamiento profesional.

El estudio se enfocó en los monocitos, un tipo de glóbulo blanco del sistema inmune. Descubrieron que el envejecimiento acelerado de estos monocitos puede servir como biomarcador de síntomas depresivos en el ánimo y la cognición.

Esto incluye la anhedonia, la desesperanza y los sentimientos de fracaso, tanto en mujeres con VIH como en quienes no tienen el virus.

Hasta ahora, el diagnóstico dependía sobre todo de lo que la persona relataba sobre su estado de ánimo.

Los médicos suelen pedir análisis de sangre para descartar otras enfermedades, pero no existía una prueba específica para la depresión. Detectar señales en la sangre abre la puerta a identificar la depresión antes y adaptar el tratamiento.

La depresión puede aparecer por factores genéticos, cambios cerebrales, hormonas, estrés, experiencias difíciles o falta de apoyo social. A menudo, varias causas se combinan y hacen que cada caso sea diferente.

El equipo estudió la sangre de 440 mujeres y usó un cuestionario para evaluar sus síntomas. Los resultados mostraron que el envejecimiento de los monocitos se vincula más a síntomas de ánimo y pensamiento, no a los físicos.

Esto podría cambiar la forma en que los médicos identifican la depresión, especialmente en personas con otras enfermedades crónicas. Los síntomas físicos pueden confundirse fácilmente y retrasar el diagnóstico.

Un aspecto relevante es que la depresión puede pasar desapercibida porque sus manifestaciones van más allá de la tristeza.

Muchas personas presentan síntomas físicos, como fatiga, falta de apetito o agitación, mientras que otras muestran alteraciones en el ánimo o la cognición, como sentimientos de desesperanza o anhedonia.

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