El lanzamiento del nuevo álbum de música country “Long Long Road” marca el regreso de Ringo Starr al género, consolidando su colaboración con el productor musical T Bone Burnett y destacadas figuras del country.
El álbum fue presentado en Los Ángeles y estará acompañado de una gira por la costa oeste de Estados Unidos en mayo y junio, según informó BBC News.
El nuevo trabajo representa para Starr una manera de reconectarse con la música que lo inspiró desde joven y mantener su vigencia creativa a los 85 años. El proyecto destaca por su enfoque colaborativo y la participación de artistas relevantes del género, mostrando el interés continuado del ex-Beatle por innovar y explorar nuevos caminos dentro de la escena musical contemporánea.
“Long Long Road” está compuesto por 10 canciones y fue grabado tanto en Los Ángeles como en Nashville, ciudad emblemática de la música country. Este proceso aportó una atmósfera auténtica que, según Starr, responde a su preferencia por hacer música en grupo: “Nunca hice música solo”, afirmó durante la presentación en West Hollywood. Esta filosofía de trabajo en equipo impregna la sonoridad del disco y resalta la diversidad de voces y estilos integrados.
En este álbum, Starr contó con colaboradores como Sheryl Crow, Billy Strings y St Vincent, quienes sumaron su talento con voces e interpretación musical. El propio Starr enfatizó el papel de T Bone Burnett, señalando que el productor musical conoce “a todos los grandes músicos en Nashville”, lo que permitió la participación espontánea de intérpretes destacados en las sesiones. “Como graban en Nashville, los músicos simplemente pasan y se suman”, explicó el artista a BBC News.
La colaboración con Burnett marca su segunda experiencia conjunta en menos de dos años, y ambos compusieron todos los temas de este trabajo. Starr también recordó su preferencia por los entornos colaborativos y la experimentación, optando siempre por el aprendizaje y la interacción grupal antes que la práctica en solitario. “Hice todos mis errores en el escenario”, relató, insistiendo en la importancia de la energía compartida durante la grabación.
Las raíces de Starr en la música country se remontan a su infancia en Liverpool, que él describe como “la capital del country en Inglaterra”. Narró que los trabajadores de la marina mercante llevaban discos de Texas y de otras regiones, lo que favoreció su acercamiento temprano al género. “Liverpool amaba el country. Yo también lo amaba”, insistió Starr, según recoge el medio citado.
En su juventud, el intérprete estuvo a punto de mudarse a Texas con un amigo, con la idea de conocer al bluesman Lightnin’ Hopkins, a quien considera una influencia fundamental. Sin embargo, renunció a este plan ante la dificultad de los trámites.
Starr, que escribió solo dos canciones mientras formó parte de The Beatles, señaló que “Don’t Pass Me By”, uno de esos temas, tiene un fuerte tono country y posiblemente lo haría “aún más country” si la compusiera hoy junto a Burnett.
El músico relató entre risas cómo sus compañeros de banda, Paul McCartney, John Lennon y George Harrison, solían bromear con sus primeras composiciones. Fue con el tiempo, dijo, que pudo afianzar su labor como autor y desarrollar una obra más personal.
Actualmente, Starr alista presentaciones en vivo como vocalista principal, alternando la batería con Gregg Bissonette en el escenario. Esta dinámica permite que el público lo vea tanto al frente de la banda como en la sección rítmica, fórmula que ha distinguido sus recientes giras.