En el silencio gélido de un laboratorio de California, un grupo de ingenieros observó cómo las puntas de un rotor alcanzaban una velocidad extraordinaria. No se trataba de un experimento terrestre común: en ese instante, la NASA confirmaba el primer vuelo supersónico de un helicóptero diseñado para Marte, un avance que redefine lo posible en la exploración espacial. La hazaña se logró en marzo durante pruebas de laboratorio bajo condiciones simuladas del planeta rojo.
Las pruebas recientes realizadas por la NASA demostraron que las palas de los nuevos helicópteros diseñados para Marte pueden girar tan rápido que sus puntas superan la velocidad del sonido, un hito conocido como Mach 1. Esto es posible gracias a experimentos en cámaras especiales que simulan la atmósfera marciana, mucho más delgada que la terrestre. Gracias a esta tecnología, los helicópteros del futuro podrán llevar instrumentos científicos más pesados y volar mayores distancias en Marte, lo que permitirá explorar zonas inalcanzables hasta ahora y apoyar misiones tanto robóticas como humanas.
El Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en el sur de California fue el escenario donde un equipo de ingenieros llevó al límite los nuevos rotores destinados a futuras misiones marcianas. De acuerdo con la agencia espacial, los ensayos permitieron que las puntas de los rotores superaran Mach 1, la velocidad del sonido, sin que se produjeran daños estructurales.
En total, se realizaron 137 pruebas dentro de una cámara que reproduce la atmósfera de Marte, cuyo aire es apenas el 1% de la densidad terrestre y está compuesto principalmente de dióxido de carbono. Según detalló la NASA, los ingenieros evaluaron tanto un rotor de tres palas como el modelo de dos palas previsto para la misión SkyFall, enfrentándolos a fuertes vientos y aceleraciones de hasta 3.750 revoluciones por minuto (rpm).
“Queríamos comprobar que nuestros rotores pueden ir más rápido de forma segura”, explicó Jaakko Karras, responsable de las pruebas de rotores en el JPL. “Con el helicóptero Ingenuity no superamos las 2.700 rpm para evitar los efectos impredecibles de la barrera del sonido. Ahora buscamos un rendimiento mucho mayor”.
El salto tecnológico permitirá que los nuevos helicópteros transporten cargas de mayor peso, entre ellas instrumentos científicos avanzados y baterías de larga duración. Según la NASA, la capacidad de sustentación aumentó un 30% en comparación con modelos anteriores. Así, podrán realizar vuelos más largos y operar en zonas antes inaccesibles, una ventaja clave para la exploración robótica y las futuras misiones humanas.
“El éxito de estas pruebas marca un avance esencial para volar en entornos más exigentes”, afirmó Shannah Withrow-Maser, especialista en aerodinámica del Centro Ames de la NASA. “Esperábamos llegar a Mach 1.05 y alcanzamos Mach 1.08. Todavía estamos analizando los datos, pero creemos que existe margen para lograr aún más empuje”.
El equipo tomó precauciones adicionales durante los ensayos: parte de la cámara fue reforzada con láminas metálicas para contener posibles fragmentos en caso de rotura. Los ingenieros controlaron el experimento desde una sala adyacente, monitoreando en tiempo real las imágenes y los indicadores de velocidad.
Ingenuity, el primer helicóptero que voló en otro planeta en 2021, abrió el camino para los actuales desarrollos. “La NASA tuvo grandes resultados con Ingenuity, pero ahora exigimos que estos nuevos vehículos hagan mucho más”, declaró Al Chen, director del Programa de Exploración de Marte del JPL. El pequeño dron sirvió como demostración tecnológica, pero no transportó instrumentos científicos.
La próxima misión, denominada SkyFall, tiene previsto llevar tres helicópteros de última generación a Marte en diciembre de 2028. Estos vehículos podrán cargar sensores, cámaras de alta resolución y equipos de análisis, ampliando considerablemente la recolección de datos y el apoyo a misiones tripuladas y robóticas.