Para mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias el Ejército, a través del Destacamento de Montaña N.° 8 “Tucapel”, desarrolló una capacitación dirigida a voluntarios de los distintos cuerpos de bomberos de la Región de La Araucanía. La actividad se enmarca en el apoyo permanente que la Institución entrega a la comunidad, particularmente en una zona cuya geografía -con la presencia de mar, numerosos lagos y montañas- eleva el nivel de riesgo en las operaciones de rescate.
Durante las jornadas, los asistentes fueron instruidos en tres áreas: rescate subacuático, vida y montaña, además de orientación terrestre. En el primero de estos módulos, aprendieron a planificar maniobras en entornos confinados y a emplear correctamente el equipo de buceo. Posteriormente, desarrollaron ejercicios prácticos destinados a perfeccionar técnicas de auxilio en el agua.
En el segundo, revisaron temas vinculados a la supervivencia, en especial el contenido de la mochila de emergencia y los elementos necesarios para desenvolverse en entornos agrestes. Sumado a lo anterior, se enfocaron en el aprendizaje de nudos básicos.
A su vez, en lo referente a orientación se entrenaron en el empleo de cartas, brújulas y herramientas digitales para seguir una ruta desconocida, previamente determinada.
En ese sentido, uno de los instructores del programa, el Sargento 1° Daniel Galaz A., señaló: “Debido a nuestra constante preparación y a los procesos de mejora continua inherentes a nuestra profesión, estamos preparados para enseñar a los bomberos técnicas que les permiten salvar vidas, resguardando en todo momento su seguridad”.
En tanto, el Comandante Regional de Bomberos, Álvaro León P., valoró la disposición del Ejército y explicó que los voluntarios perfeccionaron sus conocimientos y, al mismo tiempo, reforzaron la coordinación con el Ejercito para enfrentar situaciones críticas de cualquier índole.
Cabe destacar, además, que la capacitación fue una oportunidad para fortalecer el trabajo interagencial en la región, gestionando en forma anticipada el modo de abordar contingencias, homologando procesos y formas de desempeño.
Asimismo, este rol formador del Ejército se enmarca en el Área de Misión de Emergencia y Protección Civil, orientada a compartir experiencias y a brindar apoyo directo a la población, especialmente en escenarios de alta vulnerabilidad provocados por fenómenos naturales.