Comisión de Hacienda aprobó el corazón de la megarreforma

La Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados vivió una de sus jornadas más tensas durante la votación en particular de la megarreforma tributaria impulsada por el Gobierno.

Bajo la conducción del diputado republicano Agustín Romero, la instancia aplicó un estricto criterio reglamentario para cumplir con los plazos de la «suma urgencia», lo que resultó en la aprobación de cientos de indicaciones sin discusión.

Así, se trató de una tramitación completamente atípica, debido a que finalmente la mayor parte de sus artículos fueron votados sin debate, sin discusión particular y, por ende, sin hablar de las implicancias y efectos del proyecto estrella de La Moneda.

El punto de mayor fricción ocurrió cuando el oficialismo cerró el debate sobre el «corazón» del proyecto: la rebaja impositiva a las empresas.

Ante las quejas de la oposición, el diputado Romero fue tajante: «Esto lo advertí. Lo advertí toda esta semana. 1.603 indicaciones y esto de que ‘el reglamento,la democracia’… No, ya hablaron una vez y quieren seguir hablando. Está aprobado el cierre del debate, ahora a votación y, si quieren, censuren».

Esta actitud generó la reacción inmediata del diputado Carlos Bianchi (Ind-PPD), quien calificó el actuar de Romero de «bajeza» y «servil».

«Siento vergüenza hoy día aquí en la Cámara de Diputados por la bajeza de quien preside esta comisión. De rodillas, fue servil a su Gobierno y le dio la espalda al país», fustigó.

Pese a las críticas, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se mostró «muy satisfecho con el resultado», asegurando que «se aprobó prácticamente el total del proyecto presentado» y que la próxima semana la iniciativa llegará a la sala para continuar su avance antes de la cuenta pública del 1 de junio.

A pesar de la fricción, en la comisión se lograron acuerdos unánimes en puntos como el aumento de 400.000 millones de pesos para el fondo de reconstrucción en las regiones de Ñuble y Biobío.

También se aprobó el «corazón» de la megarreforma -la rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23%, con posibilidad de llegar al 20% mediante beneficios por empleo-, cuya votación desató un agrio intercambio.

El diputado Jorge Brito (Frente Amplio) advirtió que «la Dipres reconoce un déficit inferior al que reconoce el Consejo Fiscal Autónomo. El resultado de este proyecto es mayor déficit fiscal en cada uno de los años de Gobierno del Presidente José Antonio Kast».

Ante esto, el jefe de bancada de Renovación Nacional (RN), Diego Schalper, ironizó: «El Consejo Fiscal Autónomo resulta que ahora se transformó en oráculo».

«Lo que pretende hacer el Gobierno del Presidente Kast, avalado por el 58% de los chilenos, es cambiar la receta de la izquierda», agregó el parlamentario.

La respuesta del ministro Quiroz no se hizo esperar, quien calificó los argumentos de la oposición como una «seguidilla de afirmaciones derechamente ignorantes de ciertas realidades económicas básicas».

Otro punto relevante fue la aprobación de la exención del pago de contribuciones para adultos mayores de 65 años en su vivienda principal, una medida que ha generado divisiones incluso en la derecha por ser considerada «regresiva».

Asimismo, se aprobó la facultad para convenios de pago en deudas del CAE, aunque sin condonación de remanentes, y se endurecieron las sanciones por mal uso de licencias médicas en el sector público.

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