Impulsan nuevo espacio verde en Inca de Oro

Estudiantes de la Escuela Emperatriz Sepúlveda Landeros, junto con Colbún, Ecogen Reciclaje y CONAF Atacama, plantaron los primeros árboles nativos del Parque Sensorial Qhapaq Ñan, en Inca de Oro. La iniciativa, en la que también participa el municipio de Diego de Almagro, busca recuperar un espacio público mediante arborización participativa, educación ambiental y la reutilización de residuos plásticos.

Estudiantes de primero básico de la Escuela Emperatriz Sepúlveda Landeros, junto con representantes de Colbún y Ecogen Reciclaje, plantaron los primeros 14 ejemplares nativos del Parque Sensorial Qhapaq Ñan, nuevo espacio público que será inaugurado el próximo 30 de julio, y donde también participa la Municipalidad de Diego de Almagro

La iniciativa, impulsada por Colbún a través de su Parque Fotovoltaico Diego de Almagro Sur, contempla la habilitación de áreas verdes y zonas de descanso inclusivas, junto con elementos destinados a poner en valor la historia y la identidad local.

El diseño del parque incorpora esculturas inspiradas en la cosmovisión andina, entre ellas representaciones de los chasquis, mensajeros del Imperio inca. Estos elementos patrimoniales se integran al paisajismo con el propósito de fortalecer la conexión de la comunidad con el territorio atacameño.

Andrea Aedo, especialista en Comunidades de Colbún Zona Norte, destacó que esta iniciativa reafirma el compromiso de la compañía con el desarrollo sostenible de Diego de Almagro e Inca de Oro. “A través de espacios que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los vecinos, no solo aportamos energía limpia, sino que también impulsamos proyectos que generan beneficios ambientales, educativos y sociales. Nos alegra especialmente la participación de los estudiantes de primero básico, quienes además aportaron plantas nativas cultivadas en el huerto de su propia escuela”, afirmó.

Alianzas para la sostenibilidad

La iniciativa destaca por el compromiso de la comunidad escolar. Los estudiantes participaron activamente en la recolección de botellas PET y tapas plásticas, materiales que fueron reutilizados para fabricar parte del mobiliario y las esculturas que formarán parte del parque.

“Complementado con vegetación adaptada al territorio, este espacio no sólo busca rescatar la identidad local, sino también demostrar que es posible concretar grandes iniciativas en la comuna mediante la colaboración comunitaria y la sostenibilidad”, señaló Juan Jara, diseñador de Ecogen Reciclaje.

Por su parte, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) Atacama entregó asesoría técnica y donó especies adecuadas para las condiciones climáticas del desierto, reforzando el valor pedagógico del proyecto y su contribución al cuidado del medioambiente.

El profesor Carlos Pérez Sierra, de la Escuela Emperatriz Sepúlveda Landeros, valoró el impacto de la colaboración público-privada para materializar este tipo de iniciativas en localidades rurales. “Estos apoyos son fundamentales ante los recursos limitados de las comunas rurales. Desde una perspectiva pedagógica, la iniciativa refuerza el trabajo ambiental que realizamos en la escuela y permite que los estudiantes se conviertan en agentes de cambio en sus hogares, generando conciencia sobre la importancia de la arborización en el desierto”, señaló.

El docente también destacó la ubicación estratégica del parque y su potencial para acoger futuras actividades pedagógicas, ambientales y recreativas.

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