Tras recorrer Caleta Totoral y constatar los efectos provocados por las lluvias, el gobernador Miguel Vargas solicitó una rápida evaluación de los daños que enfrenta el sector pesquero artesanal y planteó la necesidad de establecer mecanismos de compensación económica para quienes hoy se encuentran imposibilitados de desarrollar con normalidad su actividad productiva.
Los efectos del reciente sistema frontal en Atacama no sólo se han traducido en daños a caminos, infraestructura y conectividad. Sus consecuencias también comienzan a evidenciarse en distintas actividades productivas de la región, entre ellas la pesca artesanal.
Así lo constató el gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas Correa, durante una visita a Caleta Totoral, donde sostuvo un encuentro con pescadores y dirigentes del sector, quienes expusieron las dificultades que enfrentan producto de la gran cantidad de agua y sedimentos que llegó hasta la costa durante las precipitaciones.
Una situación que también ha sido advertida en otros puntos del litoral regional, como caleta Los Bronces, y que mantiene afectadas bahías y áreas de manejo, dificultando el normal desarrollo de las faenas pesqueras.
Frente a este escenario, el gobernador Miguel Vargas solicitó la presencia urgente en la región de las autoridades nacionales competentes.
“Aquí se requiere con urgencia la presencia del subsecretario de Pesca y de los organismos técnicos, porque tenemos que hacer estudios y medir el impacto que tuvo el sistema frontal en esta actividad”, señaló.
En ese sentido, destacó que “esos estudios serán muy importantes para tomar medidas administrativas que permitan establecer una compensación económica para quienes hoy, por razones de fuerza mayor, están imposibilitados de desarrollar su trabajo. Tenemos un estado de catástrofe y corresponde que el Estado encuentre los mecanismos para apoyar a quienes no pueden ejercer su actividad”.
La autoridad regional recordó que anteriormente se han establecido mecanismos administrativos para apoyar al sector pesquero frente a fenómenos naturales que afectan directamente su actividad, por lo que planteó que se debe evaluar una alternativa similar ante las consecuencias que dejó esta emergencia en Atacama.
Durante el recorrido, los pescadores explicaron además que los efectos no se limitan a la posibilidad de ingresar al mar. Quienes trabajan en la recolección y comercialización de algas también han sufrido importantes consecuencias, tanto por la afectación del recurso como por las dificultades para su venta y traslado.
Ante esta situación, el gobernador informó que el Gobierno Regional de Atacama comprometió recursos para financiar el estudio técnico que permita cuantificar los efectos del sistema frontal sobre la actividad, enfatizando que este levantamiento debe realizarse con la mayor celeridad posible.
“Estos efectos tienen que cuantificarse bien y rápido, para que las ayudas también puedan llegar con prontitud. Desde el Gobierno Regional hemos comprometido el financiamiento del estudio que sea necesario realizar. Esto no puede hacerse en dos semanas más; necesitamos que los equipos técnicos estén en terreno lo antes posible, porque tenemos que proteger nuestras actividades productivas y generar las condiciones para que puedan recuperarse en el menor tiempo posible”, agregó Vargas.
Por su parte, Juan Pablo Ávalos Donoso, dirigente del sector, valoró la presencia del gobernador y explicó que la emergencia ha tenido consecuencias directas sobre el trabajo de las familias de Caleta Totoral.
“Esta catástrofe genera un impacto significativo en el tema productivo, porque no hemos podido desempeñar normalmente nuestro trabajo. Producto de la lluvia se nos mojó una cantidad importante de nuestro recurso alga y no podemos comercializarla. Además, hubo un impacto importante en el entorno; la playa está irreconocible y todo esto nos afecta directamente”, sostuvo.
El Gobierno Regional continuará levantando información respecto de los impactos que dejó el sistema frontal en las distintas actividades productivas de Atacama, particularmente en la pequeña agricultura y la pesca artesanal, con el objetivo de gestionar medidas que permitan apoyar su recuperación y resguardar una importante fuente de trabajo para las familias de la región.