El Presidente José Antonio Kast encabezó este sábado la primera Gran Parada Militar en honor a las Glorias del Ejército de su Gobierno en la elipse del Parque O’Higgins, donde desfilaron más de 10 mil efectivos.
Este año participaron 10.206 funcionarios del Ejército, Armada, Fuerza Aérea (FACh) y Carabineros, en un desfile marcado por el debut de Gendarmería y el regreso de la PDI a la ceremonia.
En concreto, el Ejército contó con 6.219 integrantes; la Armada con 1.252; la FACh con 1.117; Carabineros con 1.220; la PDI con 297 y Gendarmería con 94.
Tras la llegada del Mandatario a bordo del tradicional Ford Galaxie, integrantes del Club de Huasos Gil Letelier fueron los encargados de ofrecerle el tradicional «cacho de chicha», uno de los actos que anteceden cada año al comienzo del desfile militar.
Luego llegó el turno de la cueca. El esquinazo de esta edición tuvo una particularidad, ya que entre las parejas que participaron hubo representantes de Carabineros, la Policía de Investigaciones (PDI), el Ejército y la Armada, además de Gendarmería.
El desfile incluyó a las escuelas matrices, las distintas ramas de las Fuerzas Armadas y las instituciones de orden y seguridad. Por parte del Ejército participaron, entre otras unidades, agrupaciones históricas, unidades motorizadas, de montaña, operaciones especiales y el tradicional escalón montado.
Entre las novedades de este año destacó la participación del Cuerpo Militar del Trabajo, con maquinaria de ingenieros, en el marco de los 50 años del inicio de la construcción de la Carretera Austral.
Asimismo, destacó la presencia de los carros Mowag de transporte de personal, que han sido utilizados recientemente en emergencias en el norte del país, incluyendo labores de evacuación y entrega de ayuda, además de operaciones específicas en la macrozona sur.
En el ámbito aéreo, el desfile incluyó aeronaves emblemáticas como los F-5 Tigre 3 -que celebran 50 años de servicio-, los F-16, el KC-135, los A29 Super Tucano y los helicópteros UH-1H.
Estos últimos tuvieron su última participación en el evento, cerrando una trayectoria histórica que incluye rescates históricos, como el de los sobrevivientes de los Andes en 1972.
El inicio estuvo marcado por la entrega de la Medalla «Al Valor» al personal que ejecutó actos de valor, «con riesgo evidente de su propia vida, demostrando sentimientos de honor, carácter y arrojo», según detalló el Ejército.