En un escenario económico complejo, donde la tasa de desocupación en Chile alcanzó un 9,6% —su nivel más alto en más de cinco años—, la industria minera y sus proveedores se alzan como un pilar fundamental para reactivar el mercado laboral. Con un dato clave sobre la mesa —3 de cada 4 empleos del sector son generados por las empresas proveedoras—, la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (APRIMIN) reunió a autoridades, académicos y líderes gremiales para proyectar los desafíos de capital humano de aquí al año 2034.
Más tecnología y más de 36 mil nuevos talentos
Durante el encuentro, la gerente del Consejo Consejo de Competencias Mineras (CCM), Paula Arenas junto a Vladimir Glasinovic, director de CCM-Eleva, expusieron las tendencias claves que definirán la fuerza laboral minera en la próxima década:
- Demanda de talento: Se proyecta un requerimiento de 36.895 nuevos trabajadores para los próximos 10 años, donde el 88,4% responderá a retiros (jubilaciones) y un 12,6% al desarrollo de nuevos proyectos.
- Perfil transformado: La fuerza laboral será más grande, más tecnológica, altamente especializada, diversa y envejecida. Además, el empleo técnico se duplicará hacia 2034.
- El peso regional: Cerca del 50% de los trabajadores mineros se concentran en la Región de Antofagasta, reflejando el impacto territorial del sector.
- Mediciones inéditas: Por primera vez se analizaron variables como el ausentismo laboral, la rotación del sector, dinámicas generacionales, turnos y la caracterización de los Centros Integrados de Operaciones (CIO).
Acortar la brecha entre formación y empleo
El diagnóstico del gremio apunta a la necesidad urgente de conectar la oferta académica con la demanda real de la industria. Al respecto, Sergio Hernández, director sponsor del Comité Laboral de APRIMIN destacó que: «La idea es identificar específicamente las brechas que tenemos en las empresas sobre qué talentos necesitamos y cruzarlo con los institutos para que puedan ofrecer carreras que efectivamente el país necesita”.
En la misma línea, Félix Contreras, presidente del Comité Laboral de APRIMIN, remarcó que el foco estuvo en abordar las nuevas competencias requeridas y los desafíos de competitividad laboral que enfrenta el sector.
Agenda legislativa y el plan «Empleo 360»
Ricardo Eckardt, jefe de Asesores de la Subsecretaría del Trabajo, expuso las iniciativas legales en marcha para flexibilizar y dinamizar el mercado laboral:
- Jornadas excepcionales: Adaptabilidad laboral y nuevas normas para contratos por horas.
- Sala Cuna Universal: Propuesta para eliminar el umbral de 20 trabajadoras, buscando cobertura progresiva para trabajadoras dependientes, independientes, de casa particular y padres con corresponsabilidad.
- Licencias médicas: Tipificación del uso indebido como causal explícita de despido laboral.
- Proyecto Empleo 360: Creación del sistema Radar, un mecanismo que conectará de forma directa las necesidades de capacitación de las empresas con los consejos formativos para mantener una rueda de aprendizaje continuo.
El desafío del liderazgo y el problema estructural del empleo
El análisis académico aportó dos miradas profundas sobre la crisis del trabajo y el rol de las jefaturas:
- El estancamiento estructural: Daniela Leitch, académica de la UDD, advirtió que el desempleo actual refleja una baja capacidad de generación de puestos de trabajo de calidad, costos laborales y descalce de habilidades. Reveló que para retornar a la ocupación pre pandemia se requiere recuperar 393 mil empleos, una brecha que en los últimos 12 meses se ensanchó en más de 100 mil puestos.
- Un nuevo liderazgo con IA: Ignacio Fernández, consultor y académico, propuso transitar desde la verticalidad autoritaria hacia un liderazgo mucho más horizontal basado en «firmeza más cercanía», lo que definió como redarquía. Además, destacó la Inteligencia Artificial como un socio estratégico para potenciar la empatía, liberar tiempo operativo y fortalecer la cultura organizacional.