El Gobierno de Polonia ha anunciado el despliegue de baterías Patriot en el voivodato (provincia) de Lublin, que limita con Ucrania, en respuesta al aumento de alertas por ataques rusos en el país vecino. El ministro de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, explicó que el plan tiene como objetivo garantizar la seguridad de la población y proteger el tráfico aéreo civil, interrumpido a menudo por las alarmas.
Según el ministro, es la primera vez que Polonia sitúa una batería Patriot en ese voivodato, y la decisión se tomó hace unas semanas. Los sistemas se ubicarán junto al aeropuerto de Świdnik. Kosiniak-Kamysz habló en un acto en la región.
El titular de Defensa afirmó que las operaciones aéreas sobre Ucrania se multiplicaron por quince respecto del primer semestre de 2024. Atribuyó las alertas frecuentes en Polonia a amenazas y provocaciones cerca de la frontera. Esa es la lectura oficial polaca; Moscú negó en otras ocasiones que sus drones persigan objetivos en territorio polaco.
El refuerzo no se limita a la defensa antiaérea. Kosiniak-Kamysz mencionó la ampliación de unidades de la 18.a División Mecanizada, de la Academia de la Fuerza Aérea de Dęblin y de la base de helicópteros de Świdnik. También anunció una unidad de sistemas no tripulados que podría crecer hasta una brigada y que operaría drones aéreos, terrestres, de superficie y submarinos.
El ministro dijo además que reclamará prioridad absoluta en el presupuesto del próximo año para las inversiones militares en Lublin y Podkarpacie, dos regiones que considera estratégicas. Según el Dziennik Wschodni, diario regional polaco, citado por Novinky, agencia de noticias checa, los planes incluyen una gran formación de sistemas no tripulados en Łuków e infraestructura en torno a Poniatowa.
El anuncio coincidió con el de Suecia. El primer ministro, Ulf Kristersson, comunicó este martes el envío de sistemas Patriot para proteger el centro logístico de la OTAN en el aeropuerto polaco de Rzeszów-Jasionka, por donde pasa material destinado a Ucrania. Suecia asumirá las tareas que hasta ahora cumplía Países Bajos, con unos 100 soldados de la unidad antiaérea de Halmstad.
La operación comenzará en diciembre. El ministro de Defensa sueco, Pål Jonson, indicó que la intención es prorrogarla seis meses, siempre que lo autorice el Riksdag, el Parlamento sueco. Estocolmo no ha precisado cuántas baterías enviará. Jonson subrayó que proteger las rutas de ayuda a Ucrania es una prioridad y vinculó ese apoyo con el refuerzo de la disuasión de la OTAN.