Tesla presentó el 15 de octubre de 2026 una nueva versión de su esperado Roadster, un vehículo eléctrico que incorporaría tecnología vinculada a SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, para realizar maniobras que van más allá de lo que estamos acostumbrados a ver en la industria automotriz.
La demostración realizada en Estados Unidos llamó la atención por las capacidades atribuidas al vehículo. El Roadster busca combinar altas prestaciones en carretera con tecnología capaz de generar impulsos para elevarlo brevemente, una propuesta que lo diferencia de los deportivos eléctricos convencionales.
La propuesta tecnológica contempla propulsores de gas comprimido relacionados con los desarrollos aeroespaciales de SpaceX. Este sistema permitiría generar impulsos para elevar el vehículo durante breves momentos y ejecutar maniobras que no son posibles con un automóvil eléctrico convencional.
Sin embargo, hay una diferencia importante: el Roadster no es un auto volador convencional capaz de recorrer largas distancias por el aire. Las maniobras demostradas no significan que el vehículo pueda reemplazar a un avión o helicóptero, y todavía deben aclararse aspectos relacionados con su seguridad y uso en espacios públicos.
El Roadster también busca destacar por su rendimiento en carretera. Entre las cifras anunciadas para el modelo se encuentra una aceleración de cero a 60 millas por hora —unos 97 km/h— en menos de un segundo, además de una velocidad máxima superior a las 230 millas por hora, equivalentes a aproximadamente 370 km/h.
Estas prestaciones deben contrastarse con las especificaciones definitivas del vehículo de producción. El desempeño real dependerá de la configuración comercial que finalmente llegue al mercado.
El proyecto del Roadster de segunda generación fue anunciado originalmente en 2017 y desde entonces ha experimentado varios retrasos. La nueva proyección apunta a iniciar su producción en 2028, aunque quedan detalles por confirmar sobre su fabricación y comercialización.
La compañía también ha planteado distintas configuraciones, incluidas versiones con tecnología de propulsión adicional. Los depósitos de reserva anunciados para algunas variantes alcanzan los US$50.000 y US$250.000, montos que corresponden a reservas y no necesariamente al precio final del automóvil.
Por ahora, no está confirmada la fecha de llegada del nuevo Roadster a Chile ni su eventual precio en el mercado nacional. A su elevado costo se suman las dudas sobre las autorizaciones técnicas y legales que necesitaría una versión equipada con sistemas capaces de generar impulsos para elevarse.
La presentación vuelve a poner a Elon Musk en el centro de la conversación sobre el futuro de la movilidad. Sin embargo, el desafío para Tesla será convertir una demostración impactante en un producto que pueda fabricarse, cumplir las normas de seguridad y llegar efectivamente a sus compradores.